Megamente 2: cómo un esperado anuncio se convierte en una decepción colectiva


En 2010, DreamWorks presentó Megamente, una película que ha destacado entre los amantes de la animación por su ingeniosa sátira del género de superhéroes combinada con una buena subtrama romántica, su humor inteligente y una memorable banda sonora compuesta por legendarias piezas del rock como Welcome to the Jungle y Highway to Hell. No vamos a entrar en detalles de la trama, si estás leyendo el artículo asumiremos que ya te la has visto tantas veces como yo.


Pese a que la película recibió críticas mayormente positivas y tuvo un rendimiento decente en taquilla, no se salvó de ser una de las películas con peor desempeño financiero de DreamWorks en la década del 2010. Esta situación llevó a que la compañía eventualmente la ignorara de manera sutil, de modo que las únicas producciones de Megamente, además de la cinta original, fueron el cortometraje El botón de la perdición (también muy querido por los fanáticos de la película) y los videojuegos Ultimate Showdown (para Xbox 360 y PlayStation 3), Mega Team United (para Wii) y Blue Defender (para PSP y DS), todos estos lanzados para coincidir con el estreno de la película, aunque ninguno sea recordado con cariño por la comunidad.

Megamente: El botón de la perdición

A pesar de que DreamWorks nunca la tuvo en consideración para una secuela, muchos estuvieron de acuerdo en que Megamente era una obra completa en sí misma y no necesitaba una continuación. Vamos a ser sinceros, ¿realmente la precisa? Es uno de esos casos en los que es demasiado difícil presentar una nueva historia sin que se sienta forzada, pues todas las tramas posibles fueron resueltos en la propia película. En resumen, la cinta era perfecta así y entre los fans ya era una verdad universal que no habría secuela de un producto con un no tan notable historial para DreamWorks.

12 años después, en 2022, ocurre lo impensado: DreamWorks anuncia el desarrollo de una serie de televisión de Megamente, que se ambientaría tras los eventos de la película. El anuncio trajo opiniones mixtas entre los fanáticos: por un lado, sería obtener más contenido de Megamente, una posibilidad de tener una nueva perspectiva del personaje incluso si se trata de una serie con episodios autoconclusivos; pero por el otro lado, difícilmente tendría la calidad de la película.

DreamWorks Animation Television, la división de producciones de televisión en la compañía, ya cuenta con la fama de no tener muchas series realmente rescatables, tanto en animación como en narrativa. En general, se caracterizan por estar animadas en 2D o, si se hacen en 3D, poseer una animación demasiado limitada, incluso podríamos decir que primitiva para los estándares actuales.  Además, suelen ser todavía más infantiles que las propias películas en las que se inspiran, por lo que los amantes de dichas franquicias prefieren fingir que no son "canon". Por ejemplo, la última serie inspirada en Cómo entrenar a tu dragón, Dragones: Los nueve reinos, o el reciente especial navideño de Los Tipos Malos estrenado en Netflix.

Dragones: Los nueve reinos

Y la trama de la nueva serie de Megamente tampoco ayudaba demasiado al anunciar que Megamente "buscaría ser un superhéroe influencer". Sin embargo, aún hubo una buena parte de la comunidad emocionada con el proyecto.

Dos años más tarde, DreamWorks finalmente suelta la "bomba" y oficializa el regreso de Megamente. No sólo con Megamind Rules!, la nueva serie previamente anunciada (que antes tenía otro nombre), sino también con una nueva película titulada Megamind vs. The Doom Syndicate, ambas para estrenarse en marzo por la plataforma Peacock.

De la nada, la tan mítica Megamente 2, que siempre había parecido una locura descabellada e imposible de imaginar, está a la vuelta de la esquina. Los fans deberían estar más que contentos con el regreso de una de las historias más queridas del cine animado, pero las expectativas no se cumplieron y no tardaron en llegar las quejas. Veamos por qué.

Tráiler de Megamind vs. The Doom Syndicate

Lo más llamativo, y tal vez impactante, fue que el tráiler presentado por la compañía (correspondiente al nuevo film) cuenta con la misma animación limitada a la que DreamWorks Animation Television nos tiene acostumbrados, contrastando enormemente con la cinta original que, con más de una década de desventaja, se ve absurdamente mejor. Para rematar, el avance contiene escenas de la película anterior para ponernos en contexto (pues han pasado 14 años desde el estreno de Megamente, aunque no lo parezca, y no es precisamente poco tiempo), lo que solo hace la comparación todavía más inevitable.

El segundo aspecto más importante es la historia de esta nueva entrega, que gira en torno al "Doom Syndicate", un grupo de supervillanos que hizo equipo con Megamente años atrás. Dejando de lado que los nuevos personajes, tanto los villanos como la nueva aliada Keiko, parecen modelos genéricos extraídos de algún episodio de Miraculous Ladybug, ningún fan podrá evitar notar que esta trama automáticamente destruye el "lore" de la franquicia, puesto que en la primera película se deja explícitamente claro que el cabezón azul siempre estuvo solo en el mundo, con el pez Servil como su única compañía. Lo que no todos saben es que esta historia del "Doom Syndicate" es, en realidad, un concepto descartado de la película original, pero profundizaré en este punto más adelante.

Megamind vs. The Doom Syndicate

Eso no es todo lo que ha indignado a los fans, porque además las escenas reveladas en el tráiler poseen una comedia más "ñoña", infantil y genérica, alejada a la película del 2010 que continúa siendo una joya disfrutable para todas las edades. Todos sabíamos que Megamente siempre fue un personaje orgulloso, ¿pero alguien se lo imaginaba diciendo cursilerías como "¡oh, es verdad, ahora soy el héroe!", o soltando chistes al estilo UCM después de enfrentar un peligro? Pareciera que estamos ante una versión del personaje que no se siente como el original, y lo más irónico es que la nueva película nos quiere hacer creer que apenas han pasado unos días desde que Megamente salvó a Metro Ciudad de Titán.

Un detalle adicional, pero para nada menor, fue el cambio de voces que impactó en el fandom estadounidense, ya que ninguno de los actores originales (incluyendo Will Ferrell, David Cross y Tina Fey) regresa al proyecto por cuestiones de presupuesto, recordando que no es lo mismo una producción para cine que para televisión/streaming.

Demás está decir que aún no hay nada seguro para el doblaje latino, aunque podríamos tener un poco más de suerte pues Juan Alfonso Carralero, actor de voz de Megamente que ya demostró su interés en regresar para la serie, no se trata de un startalent. Tendremos que ver qué nos queda para Servil (tras el sensible fallecimiento de Luis Alfonso Mendoza) y Roxanne (interpretada en la película por la actriz Ludwika Paleta).

Y hablando de Servil, otro punto que llamó la atención fue que el compañero de toda la vida de Megamente, cuyo nombre original era Minion, ahora se llama "Ol' Chum". ¿Es acaso que no quieren relacionar a Megamente con las famosas criaturas amarillas de Mi villano favorito? ¿Podemos esperar una explicación para este cambio cuando finalmente se estrene la película y la serie este 1º de marzo?

Megamind vs. The Doom Syndicate

Y por si todo esto no fuera suficiente, el esperado regreso del genio cabezón azul no será ni en los cines, ni en alguna plataforma popular como Netflix, sino en Peacock, un servicio propio de Universal tan irrelevante que su única hazaña popular fue lanzar la película de Five Nights at Freddy's en simultáneo con los cines el octubre pasado.


Ciertamente esto último no es una novedad, pues muchas de las últimas producciones de DreamWorks Animation TV han recaído en esta plataforma en Norteamérica en simultáneo con Hulu, mientras que en Latinoamérica han llegado de la mano de HBO Max para posteriormente emitirse en televisión por Cartoon Network, un destino sin dudas más agradable que Peacock. Punto a favor para nosotros.


Así como llovieron las críticas, también los memes, y también las confusiones. Este nuevo Megamente más aniñado no se parece en nada a lo que habíamos visto una década atrás. Y con el innegable avance de la animación que hubo del 2010 a la actualidad, esta nueva película debería verse mil veces mejor que su predecesora. Hasta el corto de 11 minutos que estrenaron después se ve de mejor calidad que una producción de 2024.


¿Cómo es que llegamos a esto? ¿DreamWorks ofreciendo cinemáticas de un videojuego de PS3 como una película? ¿Acaso el fracaso de Krakens y Sirenas generó tantas pérdidas en la compañía? Todo tiene su explicación en realidad, así que dejemos el dramatismo de lado.


Uno de los tantos memes con los que la gente expresó su decepción por la nueva película. "En un momento así solo se puede reír"


En primer lugar, es bueno recordar que la producción anunciada siempre fue una serie, en ningún momento hubo anuncio de una película. ¿Por qué vuelvo a esto? Porque es bastante lógico que esta nueva "película" no fue concebida como tal. No por nada tanto el filme como la serie se estrenan el mismo día.


Lo que Megamind vs. The Doom Syndicate presume ser la secuela de Megamente, parece ser, más bien, los primeros episodios producidos para la serie, pegados entre sí y con una misma historia lineal. Con muchas series animadas se han utilizado esta estrategia (véase Samurai Jack, Mansión Foster Para Amigos Imaginarios), y con algunas incluso se aplica a la mitad de la serie (Ben 10, Star vs. las fuerzas del mal). El error fue de DreamWorks por vender esta dizque película como tal y pretender que el público lo acepte así sin más, en lugar de anunciarla como lo que de verdad es: un especial que abre la serie, el episodio piloto, o cualquier otra cosa excepto una "Megamente 2".


Megamind vs. The Doom Syndicate

También es una buena estrategia para ganar más dinero a través de visualizaciones en Peacock con dos productos distintos que, en realidad, siempre formaron parte de la misma producción. Si bien DreamWorks TV no realizó anteriormente ninguna película inspirada en otra (exceptuando a Trollhunters de Guillermo del Toro en Netflix, cuya película sí fue planeada de tal manera y hasta tuvo mayor presupuesto que la serie), la compañía tomó la tendencia de dividir a las series en una cantidad exageradas de temporadas, a pesar de que todas fueron producidas como una sola.


Solo por mencionar un ejemplo de los tantos que hay (casi todas las que se han lanzado para streaming), la serie Madagascar: Algo salvaje cuenta con "ocho temporadas", pero en realidad, apenas posee 52 episodios. Es decir, tuvo un solo encargo de producción por parte de Universal, pero para ahorrar los costos que conllevaría renovar la serie y que obtenga más capítulos, los que ya fueron producidos se estrenaron en distintas "temporadas" por estas cuestiones de mercadotecnia.


Madagascar: Algo salvaje

Esta es una estrategia que los animadores detestan, pues aparte de representar una deshonestidad de parte de la plataforma hacia el usuario, también significa menos dinero para quienes trabajan en el proyecto. Al no haber una renovación real hacia el programa, la compañía "roba" con "nuevas temporadas" que nunca fueron concebidas de esa manera. Y no se limita solo a DreamWorks: Netflix realiza lo mismo con muchas de sus series, el caso más popular entre su contenido animado fue The Cuphead Show!, serie de "tres temporadas" que en realidad obtuvo un único encargo. HBO Max también ha aplicado esta medida con series como Looney Tunes Cartoons, Tig n' Seek o Jellystone.


Una vez explicado el asunto de la animación, y el por qué esta nueva película de Megamente no debería ser tratada como tal, vayamos al segundo punto: la trama. Sí, la historia luce bastante pobre y probablemente arruine el lore de la película. Pero no es una historia precisamente inventada por un equipo sin ninguna idea de Megamente.


La idea del "Doom Syndicate", aunque no aparenta ser más que una parodia genérica de las agrupaciones de villanos en Marvel y DC, estuvo presente en el desarrollo inicial de la película para posteriormente ser descartada porque, de lo contrario, la trama se alargaba demasiado. Muchos bocetos y dibujos de los personajes, que eran distintos a los que veremos en la nueva película, se pueden hallar en el libro de arte conceptual de Megamente.


Libro de arte conceptual de Megamente

La mejor parte es que el concepto no se reduce solo a unos dibujos descartados. ¿Se acuerdan los tres videojuegos que obtuvo Megamente y mencioné al inicio de este artículo? Estos personajes fueron reutilizados para ellos. La premisa de Ultimate Showdown y Blue Defender nos muestra cómo Titán recupera sus poderes y forma una alianza con el Doom Syndicate, que apenas se acaba de formar. Mientras saquean el laboratorio de Megamente, Titán toma el ADN de Metro Man y del cabezón azul a la vez para convertirse en "Blue Tighten". Sí, así como lo leíste.


Por otro lado, la historia de Mega Team Unite es diferente: aquí el Doom Syndicate aparece para destruir a Metro Ciudad, y Titán se redime para ayudar a Megamente, Servil y Metro Man, que acaba de regresar a la acción, a enfrentarse a esta agrupación.


Megamind: Mega Team Unite

Ahora, es cierto también que el hecho de que el Doom Syndicate fuera una idea inicialmente descartada pone en duda su viabilidad como trama central en la nueva película. Aunque los guionistas hayan considerado esta trama en el pasado, la introducción repentina de este grupo como parte del pasado de Megamente se siente como un giro forzado que contradice los eventos establecidos en la película original, donde jamás hubo mención de esta agrupación y se estableció explícitamente que el villano siempre estuvo solo contra el mundo, siendo Servil su única compañía. Incluso si nos ponemos a pensar que la película simplemente se pudo saltear algunos detalles de la vida de Megamente, todavía luce como una adición poco orgánica al lore de la franquicia.

Quizás habría sido más acertado reutilizar algunas de las tramas presentadas en los videojuegos, por más "fumadas" que parezcan, ya que podrían haber ofrecido una base más coherente para la continuación de la historia. El concepto del Doom Syndicate en sí puede ser interesante y podría funcionar como continuación a la película original, pero la manera en que se ha optado por ejecutarlo simplemente genera más desconfianza que tranquilidad.

Tráiler del Doom Syndicate en los videojuegos


Lo positivo es que no todo está realmente perdido, pues los guionistas de la película original, Alan Schoolcraft y Brent Simons, son los productores ejecutivos de la nueva "película" y la serie. Es decir, algo de fidelidad respecto a lo que vimos en el 2010 debería haber, y tal vez el equipo de DreamWorks/Peacock tuvo el infortunio de juntar las peores escenas para el tráiler. Solo es cuestión de fe y esperar al estreno para comprobar nuestras temidas sospechas, o quizás, solo quizás, sorprendernos para bien.


Megamind vs. The Doom Syndicate


El anuncio de Megamind vs. The Doom Syndicate ha servido para recordar a aquella medida desesperada a la que ciertas compañías recurrían décadas atrás. A esas secuelas infames y directas a formato casero de películas que triunfaron en la pantalla grande, con una historia cuestionable y una animación de menor presupuesto. Casos como Aladdín: El regreso de Jafar, 101 Dálmatas 2, Mulán 2, La Cenicienta 2, La Sirenita 2, entre tantas otras, son algunos de los ejemplos que se nos vienen a la cabeza.


También ha ocurrido con series cuya producción fue cancelada y se unieron en una película los episodios ya realizados, como ocurrió con La Bella y la Bestia: El mundo mágico de BellaAtlantis: El regreso de Milo, y podría ocurrir próximamente con Moana 2 si es que Disney no decidió invertir mayor presupuesto en esta entrega. Pues eso es, lamentablemente, el tratamiento que debería recibir esta nueva película de Megamente. Un título como "Megamente 2" le queda gigante.


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