Argentina vs. Inglaterra rompe récords en Fox y se convierte en la semifinal mundialista más vista en Estados Unidos


El emocionante encuentro de este miércoles entre Argentina e Inglaterra batió récords en Estados Unidos al promediar 15,063 millones de espectadores en Fox. De esta manera, se convirtió en el partido de semifinales de una Copa Mundial masculina de la FIFA más visto en la historia de la televisión estadounidense de habla inglesa, según informa Variety.


La cifra superó al enfrentamiento del martes entre España y Francia, que había promediado 11,462 millones de espectadores y ostentó el récord... durante apenas un día.


El partido, disputado en Atlanta, terminó con una agónica victoria de Argentina por 2-1 y le aseguró a la Albiceleste un lugar en la final del domingo frente a España. La transmisión alcanzó un pico de 22,177 millones de espectadores entre las 16:45 y las 17:00 horas del Este de Estados Unidos.


Además, se convirtió en la emisión más vista de una tarde de miércoles en la historia de Fox, una franja en la que la cadena prácticamente no tiene programación regular desde la desaparición de Fox Kids, a finales de 2001.


El impacto del partido se entiende aún mejor al compararlo con el Mundial de Qatar 2022. La audiencia de Argentina-Inglaterra fue un 131 % superior al promedio de las semifinales de aquel torneo en Fox, que había sido de 6,531 millones de espectadores. Hasta esta semana, el récord pertenecía al partido entre Francia y Marruecos de 2022, que había convocado a 6,595 millones de personas.


En el terreno de juego, Inglaterra parecía tener el triunfo en sus manos. Anthony Gordon abrió el marcador a los 55 minutos tras una asistencia de Morgan Rogers. Pero cuando todo parecía definido, Enzo Fernández empató el encuentro a los 87 minutos y, en tiempo de descuento, Lionel Messi asistió a Lautaro Martínez para el gol que selló el 2-1 definitivo.


La victoria devolvió a la vigente campeona del mundo a una nueva final y prolongó la espera de Inglaterra, que no conquista un Mundial desde 1966.





Pero ya es sabido que un Argentina-Inglaterra nunca "es solo un partido de fútbol". La rivalidad entre ambas selecciones está marcada por uno de los capítulos más recordados de la historia de los Mundiales: los cuartos de final de México 1986, disputados apenas cuatro años después de la Guerra de las Malvinas, el conflicto de 1982 en el que Argentina y el Reino Unido se enfrentaron por la soberanía de las islas del Atlántico Sur y que dejó la muerte de 649 argentinos y 255 británicos.


En aquel contexto todavía muy reciente, el equipo dirigido por Carlos Bilardo derrotó por 2-1 a Inglaterra gracias a dos goles de Diego Armando Maradona: la controvertida "Mano de Dios" y el inolvidable "Gol del Siglo". Para gran parte de la sociedad argentina, aquella victoria trascendió lo deportivo y se convirtió en una suerte de revancha simbólica.


El partido de este miércoles también estuvo lleno de guiños a ese antecedente histórico que tuvo lugar cuarenta años atrás. La Selección Argentina volvió a vestir una camiseta azul oscura, el mismo color que quedó inmortalizado en la tarde de México 1986 y que desde entonces está asociado a algunos de los momentos más emblemáticos de la Albiceleste frente a Inglaterra.


Y la carga simbólica continuó durante los festejos por la clasificación a la final, cuando los jugadores del conjunto dirigido por Lionel Scaloni posaron con un 'trapo' que llevaba la inscripción "Las Malvinas son Argentinas", una de las consignas más representativas del reclamo de soberanía del país sobre las islas. La imagen se viralizó rápidamente y generó repercusiones en el Reino Unido, donde algunos dirigentes pidieron a la FIFA que investigara el gesto por considerarlo una manifestación política.



#LasMalvinasSonArgentinas