Disney+ anuncia "Songs in Sign Language", un especial animado centrado en el lenguaje de señas


El 27 de abril, para celebrar el National Deaf History Month en Estados Unidos, Disney+ estrenará "Songs in Sign Language" (Canciones en lenguaje de señas), tres secuencias musicales animadas de películas recientes de Walt Disney Animation Studios, recientemente reimaginadas y animadas en American Sign Language (ASL).


Dirigidas por el veterano animador y director de Disney Hyrum Osmond ("At Home with Olaf"), las canciones seleccionadas son "Hacer las cosas bien" de "Frozen II", "No se habla de Bruno" de "Encanto" y "Al final" de "Moana 2".


"En la mayoría de los casos, creamos una animación completamente nueva. Tuvimos que hacer muchos ajustes en la animación para ser fieles a la intención original", explicó Osmond. El director, cuyo padre es sordo, citó dos razones clave para impulsar este proyecto: "Una, el lenguaje de señas es una de las formas de comunicación más hermosas del mundo. Si alguna vez hubo un medio para mostrarlo, ese es la animación. La otra gran razón es conectar con la comunidad sorda. Al crecer, nunca aprendí lenguaje de señas, y esa barrera me impidió conectar realmente con mi papá. Esta reinvención de los números musicales de Disney Animation ayuda a derribar barreras y nos permite conectar de una manera especial con nuestro público".

Osmond, junto con las productoras Heather Blodget y Christina Chen, trabajó en colaboración con DJ Kurs (director artístico) y el equipo del Deaf West Theatre de Los Ángeles, ganador del Tony Awards, para crear estas nuevas versiones de canciones muy queridas por el público. Las piezas estarán acompañadas por un especial detrás de cámaras que mostrará el proceso creativo y la colaboración que hizo posible estas reinterpretaciones.

Osmond dirigió a un equipo de más de 20 animadores, quienes trabajaron con referencias de lenguaje de señas creadas específicamente para el proyecto. Kurs, en colaboración con la coreógrafa de referencia de lenguaje de señas Catalene Sacchetti y ocho intérpretes del Deaf West Theatre, reimaginó y coreografió cuidadosamente las letras en ASL, centrándose en los conceptos y las emociones de las canciones, en lugar de una traducción literal palabra por palabra.