#SaveCoyoteVsAcme: Warner revierte su decisión y planea cancelar la película por una deducción de impuestos


TheWrap
reporta que tras rechazar las ofertas de Netflix, Prime Video y Paramount (la cual supuestamente tenía tentado un estreno en cines), Warner Bros. da otro giro de 180° y planea eliminar la película por otra deducción de impuestos, aunque fuentes internas confirman que el estudio jamás tenía en consideración vender la película...

La cancelacion de la comedia híbrida en live-action y CGI se anunció originalmente el 9 de noviembre pasado, generando una reacción negativa de parte del público, iniciando el movimiento #SaveCoyoteVsAcme en las redes sociales, y múltiples figuras de la industria cancelaron sus encuentros con la compañía en respuesta de ello.

Bajo presión, Warner permitió hacer funciones de la película, donde múltiples directores asistieron y hablaron de forma extremadamente positiva, entre ellos Phil Lord, Christopher Miller ("La gran aventura LEGO") y Brian Duffield ("Nadie te salvará")

"Lo que fue tan emocionante fue que sentí como si la película capturara la voz de los Looney Tunes que amamos de una manera que ninguna de las otras versiones lo había hecho" comentó Paul Scheer, comediante y cineasta que asistió a una de las funciones privadas.

Sin embargo, lo más llamativo resulta ser que, según alguien muy cercano a la producción, ninguno de los cuatros ejecutivos encargados de esta decisión, los directores ejecutivos Michael De Luca y Pam Abdy, el presidente de Warner Bros. Pictures Animation, Bill Damaschke, y el CEO de Warner Bros. Discovery, David Zaslav, vieron la película terminada.

Zaslav nunca vio la película, De Luca y Abdy vieron una "versión del director" y Damaschke vio el primer avance para el público, posiblemente porque se trata de una película producida por el régimen anterior del estudio, y no quieren saber nada al respecto.

Este 23 de febrero se dará la próxima conferencia telefónica de accionistas del cuarto trimestre de Warner Bros., y a la película se la acaba el tiempo. Gran parte del equipo detrás de la película piensa que usarán la deducción de impuestos de la misma para balancear sus ingresos y evitar que esta salga a la luz.

El estudio esperaba conseguir entre $75 y $80 millones de dólares por la venta de la película y sin opción de negociación, rechazando las propuestas de los demás estudios. Para deducirla por impuestos, a cambio, el estudio solo obtendría $30 millones de dólares.

Pero la proclamación de Warner Bros. de que los realizadores podrían llevarla a otra parte fue, en el mejor de los casos, dudosa. Cuando se hizo el anuncio de que la película no estaba totalmente muerta, una fuente cercana a la producción recordó haber pensado: "Tal vez intentarán quedarse sin tiempo".

Durante todo el proceso, Warner Bros. se negó a compartir detalles específicos con los realizadores sobre los acuerdos propuestos (y el rechazo de Warner a esos acuerdos). Todo fue capturado a través de una neblina de conversaciones y llamadas telefónicas de segunda mano. Seguramente hubo defensores del proyecto, pero no pudieron obligar a Warner Bros. a comunicarse adecuadamente con los realizadores.

El estudio buscaba no solo deshacerse de "Coyote vs. Acme", sino también obtener ganancias, por lo que insistió en un precio que incluyera tanto el costo original de la película para el estudio como las tarifas adicionales en las que Warner Bros. había incurrido.

"Tomaron una decisión miope basada en proyectos deprimentes para el tercer trimestre", dijo una fuente cercana a la película. Y revertir la decisión de cancelar "Coyote vs. Acme" simplemente no fue posible.

No es la primera vez que Warner se envuelve en una controversia por buscar una deducción de impuestos. Tanto Batgirl y "Scooby: Holiday Hunt!" fueron canceladas con la justificación de cubrir una deuda de $3 mil millones de dólares, junto a múltiples programas de televisión y proyectos sin estrenarse.

La "justificación" que hicieron con la película "Batgirl" fue que no tenía suficiente calidad para estrenarse en cines y resultaba demasiado cara para un estreno en HBO Max, sumado a unas supuesta reacción de audiencia mixta que no alentó al estudio a continuar con su lanzamiento. Con "Coyote vs. Acme" resulta ser otra historia, la película obtuvo uno de los mayores índices de recepción positiva que el estudio recibió en muchos años.

Aún así, es muy posible que la película jamás vea la luz del día (no de forma legal, al menos). En una era donde cualquier producción puede ser cancelada por cualquier justificación sin importar que tan exitosa parezca, uno tiene que preguntarse, ¿acaso vale la pena trabajar para Warner Bros.?