Reseña de "Supergirl": cuando el universo crece, pero la historia tropieza
El nuevo universo compartido de DC, liderado por James Gunn, ha dado mucho de qué hablar tanto entre los fanáticos del cine de superhéroes como entre los seguidores de la marca. Para muchos, los primeros proyectos de este nuevo universo, como "Superman" y la segunda temporada de "Peacemaker", han sido una excelente carta de presentación, sentando las bases de lo que veremos en el futuro. Ahora es el turno de "Supergirl" de demostrar si puede mantener el rumbo de este universo compartido mientras entrega una película que funcione por sí misma. Gracias a Warner Bros. Pictures México, pudimos verla de forma anticipada y aquí les cuento qué me pareció.
La historia continúa después de los acontecimientos de "Superman" (2025) y sigue a Kara Zor-El, la prima de Clark Kent, quien, al igual que él, posee los mismos poderes por ser una de los dos últimos kryptonianos del universo. Kara está celebrando su cumpleaños número 23 y conocemos una faceta del personaje que rara vez se ha explorado: una joven despreocupada que disfruta viajar de planeta en planeta, vivir aventuras y pasar el tiempo en fiestas.
Al mismo tiempo, se nos presenta al villano Krem de las Colinas Amarillas y a su grupo de bandidos, quienes buscan un arma en la casa de un reconocido herrero. Sin embargo, Krem asesina brutalmente a toda la familia, dejando con vida únicamente a su hija Ruthye. Decidida a vengarse, la joven busca la ayuda de Kara, pero esta rechaza la propuesta. Poco después, Krem roba la nave de Kara y envenena a Krypto con un dardo.
Cuando Kara descubre que a Krypto solo le quedan tres días de vida y que el único antídoto está en manos de Krem, decide unir fuerzas con Ruthye para emprender una aventura espacial con el objetivo de detener al villano y salvar a su fiel compañero. ¿Logrará Supergirl detener a Krem y salvar a su mejor amigo?
"Supergirl" es una película que funciona mejor como una pieza para expandir el universo cinematográfico de DC que como una obra independiente. Gran parte de la historia profundiza en el origen de Krypton y en cómo sobrevivieron Clark y Kara, un aspecto que en "Superman" no se exploró. Esta expansión del lore resulta interesante y ayuda a seguir construyendo la narrativa del nuevo DCU.
Cabe destacar que, a pesar de estar inspirada en el cómic "Supergirl: Woman of Tomorrow", la película se aleja considerablemente del material original. Aunque no considero esto un aspecto negativo por sí mismo, sí me hubiera gustado ver una adaptación más fiel de una de las mejores historias modernas del personaje.
Además, "Supergirl" presenta un tono bastante distinto al que tradicionalmente asociamos con DC, acercándose por momentos al estilo de "Guardianes de la Galaxia". Es una propuesta diferente que probablemente no será del gusto de todos, pero que, en términos generales, funciona bien para el tipo de película que es.
Considero que el primer acto es el punto más fuerte de la película. Destaca por sus efectos visuales, su narrativa y por presentar de manera efectiva tanto a Kara como al conflicto principal. El segundo acto amplía el universo con nuevos conceptos y mantiene un buen ritmo gracias a sus secuencias de acción. Sin embargo, es aquí donde el guion comienza a mostrar algunas grietas que terminan afectando el desarrollo de la historia.
Uno de los aspectos que más disfruté fue la fotografía. En "Superman" sentí que este apartado no estaba a la altura de una producción que inaugurara un nuevo universo cinematográfico, pero aquí el trabajo visual mejora considerablemente, especialmente en las escenas espaciales, donde encontramos algunos de los planos más espectaculares de toda la película.
Lamentablemente, todos estos aciertos comienzan a desmoronarse en el tercer acto. Lo que debería representar el gran clímax termina siendo la parte más débil del filme. La fotografía y los efectos visuales pierden bastante calidad —recordando por momentos a otras producciones como "The Flash"—, hasta el punto de romper la inmersión en varios momentos. A esto se suma una decisión musical bastante cuestionable: una canción licenciada durante la batalla final que desentona completamente con el tono de la escena y reduce el impacto emocional del desenlace.
Narrativamente, el tercer acto también concentra la mayoría de los problemas del guion. Varias situaciones se resuelven de forma apresurada, algunos conflictos carecen de peso y el cierre no está a la altura de lo que prometían los dos primeros actos.
Entiendo que esta versión de Kara no será del agrado de todos. A diferencia de Clark, ella es impulsiva, inmadura y despreocupada; una joven que apenas está encontrando su lugar en el universo. Al inicio cuesta verla como una heroína, pero conforme avanza la historia va enfrentando las consecuencias de sus decisiones y termina emprendiendo un camino de crecimiento que la acerca a la heroína que siempre estuvo destinada a ser. Y en términos generales, Milly Alcock entrega una gran versión del personaje.
Jason Momoa, por su parte, demuestra que Lobo era el personaje que realmente debía interpretar dentro de DC. Aunque muchos todavía lo relacionan con Aquaman, en las pocas escenas que tiene logra robarse la atención. Su interpretación es divertida, carismática y abraza por completo la esencia del personaje, dejando con muchas ganas de volver a verlo en futuras entregas del DCU.
En cuanto a Ruthye, cumple con el arquetipo del personaje impulsado por la venganza que, al mismo tiempo, actúa como la voz de la razón. Sin embargo, el guion no termina de desarrollar bien esta dualidad y, por momentos, puede llegar a resultar difícil empatizar con el personaje.
Estos problemas se hacen aún más evidentes con Krem. Siempre he pensado que un buen villano es fundamental para sostener una película de superhéroes, pero Krem nunca termina de convencer. Sus motivaciones son superficiales y su construcción presenta varias inconsistencias. En un momento de la historia se explica que él y su grupo secuestran niñas para venderlas como «novias» y utilizarlas con fines reproductivos. Sin embargo, esta idea contradice lo ocurrido al inicio de la película, cuando asesinan a la familia de Ruthye pero deciden dejarla con vida. Curiosamente, es hasta el tercer acto cuando vuelven a buscarla con ese propósito. Este tipo de contradicciones aparece en varios momentos del filme y termina debilitando toda la narrativa.
Aun así, también es importante recordar que estamos ante una película de superhéroes. Este tipo de producciones suele priorizar el espectáculo y la experiencia cinematográfica sobre un guion completamente sólido. En ese sentido, considero que "Supergirl" cumple con su objetivo: entretener.
La banda sonora también deja buenas sensaciones. Tanto las composiciones de Claudia Sarne como las canciones licenciadas recuerdan mucho al estilo característico de James Gunn. Sin embargo, existe una escena durante la batalla final en la que una canción rompe por completo el ritmo y la atmósfera que la película había construido hasta ese momento. Son momentos como este los que demuestran la importancia que tiene una buena banda sonora para potenciar la emoción de una escena o, por el contrario, arruinarla.



