"Las guerreras K-pop": Sony no se arrepiente de haber vendido la película a Netflix


Cuando "K-Pop Demon Hunters" ("Las guerreras K-Pop" en español) se estrenó en Netflix en junio de 2025, pocos imaginaban el impacto mundial que tendría.


Lo que parecía una propuesta más dentro del creciente catálogo animado de la plataforma terminó convirtiéndose en el título más visto en la historia del servicio, con más de 325 millones de visualizaciones durante su periodo inicial de registro de audiencia —superando incluso a otros fenómenos como "El juego del calamar" y "Alerta Roja"—, encontrándose actualmente en plena temporada de premios y estableciendo un antes y un después para su productora, Sony Pictures Animation.


"Las guerreras K-Pop" sigue a Huntr/x, un grupo femenino de k-pop que utiliza su música y sus coreografías como armas sobrenaturales para cazar demonios. Su arte no solo entretiene: es una fuente de energía mágica que protege al mundo de fuerzas oscuras. Pero esa armonía se rompe con la aparición de los Saja Boys, una banda rival que en realidad son demonios disfrazados. Lo que empieza como una competencia musical pronto se convierte en una guerra por la supervivencia.



El proyecto fue anunciado en marzo de 2021, con la idea inicial de un estreno tradicional en salas. Pero en febrero de 2023 se confirmó que debutaría directamente en Netflix como parte de un acuerdo de primera ventana entre ambas compañías, similar a lo que ocurrió con otros títulos como "La familia Mitchell vs. las máquinas" y "Vivo". Con los meses, esa estrategia generó debates sobre si Sony había entregado demasiado pronto una posible franquicia —una visión que desde el estudio siempre descartaron.


Durante la rueda de prensa de su más nueva película, "GOAT: La cabra que cambió el juego", los presidentes de Sony, Kristine Belson y Damien de Froberville, declararon a The Hollywood Reporter que "'Las guerreras K-Pop' tenía que estar en Netflix", justificando que el formato de streaming ofrecía más tiempo para que la película encontrara a su audiencia, algo que rara vez ocurre con el esquema tradicional de salas, donde la atención muchas veces se define en el primer fin de semana.


Esto es algo que ocurre a menudo con las propias películas que sí se estrenan en salas, las cuales no llaman tanto la atención en su recorrido en el cine, para luego tener un desempeño más aceptable cuando están disponible en streaming o en renta digital, como ha ocurrido con "Elio" de Disney-Pixar.


El desempeño de "Las guerreras K-Pop" respaldó esa lectura, puesto que tras su estreno en Netflix, la película se mantuvo durante meses entre los contenidos más vistos en todo el mundo. El estudio considera que ese crecimiento gradual fue clave. El boca a boca digital, las repeticiones y la permanencia en el catálogo le dieron una segunda y tercera vida que en salas difícilmente hubiera tenido. 


El furor fue tan grande que impulsó la proyección de una versión sing-along en cines de Estados Unidos y Latinoamérica, convirtiéndose en el primer título de Netflix en encabezar la taquilla en EE. UU.. A esto se sumó una colaboración con el videojuego "Fortnite" y una oleada de contenido viral, que consolidaron a la película como un rápido ícono contemporáneo de la cultura digital.


Asimismo, la producción recibió elogios por su animación, estilo visual, actuaciones de voz, guion y, sobre todo, su banda sonora, que fue descrita por diversos medios como un auténtico fenómeno cultural y rompió récords: obtuvo certificado Platino por la RIAA y se convirtió en el primer álbum de una película en colocar cuatro canciones simultáneamente en el top 10 del Billboard Hot 100.



Gracias a su éxito, Netflix no tardó en considerar la expansión de este universo, teniendo en sus planes realizar dos secuelas que completarían una trilogía, además de otros proyectos derivados como una obra de teatro y un remake live-action. Los presidentes de Sony compararon su potencial con el de la también aclamada "Spider-Man: Into the Spider-Verse", por la riqueza de su mundo y la posibilidad de explorar nuevas historias dentro del mismo marco.


Esa estructura contractual generó la percepción de que el estudio había “cedido” la franquicia, especialmente tras el éxito masivo que alcanzó la película en streaming. Sin embargo, el acuerdo entre Sony y Netflix no implicó un desprendimiento creativo del proyecto. Cualquier desarrollo futuro dependerá de nuevas negociaciones entre las partes.


De hecho, ya se había anunciado que la secuela habría entrado en desarrollo, con un estreno previsto para 2029. Sin embargo, Sony ha confirmado que esta fecha tentativa podría ser postergada, ya que la prioridad actual es la campaña de premios. Una vez concluida esa etapa, los directores Maggie Kang y Chris Appelhans retomarán el desarrollo de la nueva película.


Más allá de cifras y récords, el caso reavivó una discusión de fondo sobre si el streaming puede sostener cine con los mismos estándares artísticos que las producciones tradicionales en salas. Para el equipo creativo de "Las guerreras K-Pop", la película encontró en Netflix un entorno propicio para crecer, que posiblemente no hubiera tenido el mismo resultado con un estreno directo en el cine.



Esta dinámica se da en un momento histórico de fuertes movimientos estratégicos en la industria del entretenimiento, recordando que, a finales de 2025, Netflix acordó la adquisición de los estudios cinematográficos y de televisión de Warner Bros., incluyendo HBO Max, en una transacción valorada en unos 82.700 millones de dólares que todavía debe recibir la aprobación de accionistas y reguladores.


Paralelamente, Paramount continúa presentando ofertas rivales para hacerse con el control de la totalidad de Warner Bros. Discovery, incluyendo los canales de televisión que no están presentes en la oferta de Netflix, generando una competencia inusual que refleja cómo los grandes estudios y plataformas están redefiniendo sus estrategias de expansión y distribución en un mercado cada vez más complejo.