Reseña de "Marty Supremo": cuando el sueño se convierte en vanidad


Timothée Chalamet
 se ha consolidado como uno de los actores más interesantes de esta década, construyendo una filmografía sólida con títulos como la franquicia de "Dune" y "Wonka". En esta ocasión, el actor nos presenta un proyecto muy distinto a lo que nos tiene acostumbrados, una película que muy probablemente lo lleve a obtener su tercera nominación al Óscar como Mejor Actor. De la mano de Diamond Films, llegó a los cines este 15 de enero "Marty Supremo".

"Marty Supremo" se sitúa en los Estados Unidos de la posguerra, en el año 1952, y nos cuenta la historia de Marty Reisman, un joven que se encuentra en el momento de transición hacia la adultez. Marty trabaja en el negocio familiar de zapatos de su tío con un solo objetivo en mente: reunir el dinero suficiente para financiar un viaje y poder competir en un torneo internacional de ping pong como representante de los Estados Unidos.

Cuando finalmente logra su objetivo y participa en el torneo, Marty pierde la final contra un jugador japonés, una derrota que lo deja profundamente frustrado y lo impulsa a intentarlo nuevamente en la siguiente competencia, decidido a demostrar que es el mejor. Sin embargo, para conseguir el dinero necesario, se verá obligado a involucrarse en diversas situaciones complicadas, que incluyen un embarazo inesperado, conflictos familiares y decisiones moralmente cuestionables que pondrán a prueba su carácter y sus prioridades.

¿Logrará Marty alcanzar la grandeza y convertirse en el mejor jugador del mundo?



Aunque esta premisa puede no resultar atractiva para todo el público a primera vista, "Marty Supremo" es, sin duda, una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. A pesar de tratarse de un biopic basado en una figura real, la cinta opta por una narrativa completamente ficcionada, y es precisamente ahí donde radica su mayor acierto. En lugar de presentar otro biopic convencional, la película aprovecha su libertad creativa para construir una historia sumamente entretenida, con una narrativa sólida y sorprendente, partiendo de una idea que en apariencia podría parecer poco interesante.

Uno de los mayores puntos fuertes del filme es su capacidad de hacer mucho con muy poco. Comienza con una trama sencilla que, poco a poco, se transforma en algo inesperado para el espectador. El primer acto es el más débil, ya que se toma su tiempo para presentar a los personajes y permitirnos empatizar con ellos, lo que resulta en un ritmo pausado. No obstante, esta aparente lentitud se ve recompensada con un segundo acto extraordinario que da un giro radical a lo planteado inicialmente, incorporando con gran acierto elementos de acción, drama e incluso comedia. El tercer acto resulta sumamente satisfactorio y ofrece una contundente crítica social, mostrando hasta dónde puede llegar una persona en la persecución de un sueño cuando este se ve consumido por la vanidad y el ego, al punto de humillarse públicamente con tal de satisfacer un capricho egocéntrico. La genialidad de "Marty Supremo" reside en todo lo que plantea y en la forma en que desarrolla una historia que, en papel, podría parecer aburrida, pero que en pantalla se convierte en un relato complejo y profundamente interesante que vale mucho la pena experimentar en el cine.



La ambientación es otro de los grandes aciertos de la película. Logra reflejar de manera muy efectiva la época en la que se desarrolla, desde las locaciones y el vestuario hasta los pequeños detalles que enriquecen la experiencia visual y contribuyen a la inmersión del espectador.

También es importante mencionar la actuación de Tyler, The Creator, quien debuta en el cine con este filme. Su desempeño es sorprendentemente sólido, especialmente considerando el tiempo considerable que su personaje tiene en pantalla. Logra desenvolverse de manera natural y convincente, diferenciándose de otros artistas musicales que han intentado incursionar en la actuación sin el mismo éxito.

Cabe destacar que la película obtuvo recientemente tres nominaciones en los Golden Globes, donde Timothée Chalamet se llevó el premio a Mejor Actor en la categoría de Comedia o Musical, consolidando aún más su posición como uno de los intérpretes más destacados de su generación.



En conclusión, "Marty Supremo" se consolida como una de las mejores películas de 2025. Con una premisa poco convencional, logra convertirse en una grata sorpresa para el espectador gracias a su ambiciosa narrativa, sólidas actuaciones y una dirección que sabe aprovechar cada elemento de la historia. Es una película que invita a reflexionar sobre la ambición, el ego y el precio de la obsesión por el éxito, y que confirma a Timothée Chalamet como un actor en plena madurez artística. Sin duda, es una experiencia cinematográfica que merece verse en la pantalla grande y que probablemente seguirá apareciendo en diversas nominaciones durante la temporada de premios.


"Marty Supremo" se estrenó ayer, 15 de enero, en México, con la distribución de Diamond Films.